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Club de lectura: COCINA DE LETRAS.

  El proyecto del club de lectura no es un capricho por escribir, sino una actuación para unir las fibras sociales de la comunidad filosófica. Los clubes de lectura son necesariamente utiles para el pensamiento crítico y social, pero no de la lecturunicamente. Es en el proceso de compartir las reflexiones que podemos generar un pensamiento propio. La Filosofía en México se piensa y se escribe en términos académicos, dispersando su margen crítico de las problemáticas sociales actuales. Este vuelco academicista por priorizar las problemáticas filosóficas por encima de los problemas nacionales conduce a una práctica endogámica, repetitiva y sin originalidad en los textos filosóficos mexicanos. Una torre de Babel es construida por cada generación que escribe un ensayo, artículo, script, abstract, reporte o genealogía. Bajo este contexto, el proyecto busca desarrollar una alternativa literaria difusiva que atienda las preguntas clásicas en la historia de la filosofía, sus protago...

Eso no es la Virgen María

Cuando estuve viviendo en la sierra de Guerrero, tuve una de las experiencias más extrañas, pero interesantes, que he tenido en toda mi vida. Hubo un tiempo que viví en un pueblo llamado Tlalquetzalapa, Guerrero; dormía en un cuartito a un lado de la iglesia principal del pueblo, pero bueno, luego comentaré más acerca de eso. Lo que les contaré el día de hoy es que durante la semana santa de hace unos 7 u 8 años me invitaron a vivir una experiencia que me marcó. Fue así como entendí un principio simple de la Historia y la Sociología: las imágenes adquieren una connotación según la política. Mucho bla bla bla. Todo comienza después de que desayunara, hubo una situación donde nos invitaron, a un grupo de amigos y a mí, a ir a una misa. Una amiga y yo aceptamos la invitación, por lo general no nos gustaba ir solos, así que, por lo menos, uno acompañaba a alguien siempre. Durante el camino, la señora que nos llevaba, le calculo unos 50 años, nos advierte que es una tradición del pueblo, pu...

Mi último trabajo: el ayudante.

 Hace mucho no escribo nada por acá, pero no es por falta de ganas, sino por falta de tiempo. Trabajé poco más de un año en un restaurante pequeño; decidí dejarlo debido a que ya no tenía tiempo suficiente para mis proyectos filosóficos, al final del día, no puedo desaprovechar mi tiempo sólo sobreviviendo a las altas esferas monótonas de un trabajo sin futuro para mí. Sin embargo, más allá de poder entender que quiero llevar mi vida de otra manera, es imposible señalar que mi último trabajo ha sido un reto complejo: ayudar a la gente. Cuando llegué a ese trabajo me prometí no intervenir en los aspectos espirituales, mentales y sociales de las personas que trabajaban allí, no por soberbia o desinterés sino porque tenía entendido que en cualquier momento me iba a ir de ese lugar, entonces, intervenir en sucesos sería como desestabilizar un nicho ecológico. En otras palabras: no quería participar en el cambio de la forma en que las creencias, motivaciones, referencias y acciones de m...